
Desde aquí te escribo, desde dónde me dicta mi útero enconado en pus, en ira, en frustración. Me duplico de adjetivos para deshacerte de recuerdos que te engalanan, cuando la verdad es que no fuiste más que azúcar; tan común, barato y simple, pero qué digo, tan necesario también. De qué me doy con éstas pataletas de niña absurda, si ya no tengo más oportunidades de remedos, con mis desprecios fallidos y el orgullo que me estila en sangre. ¡Pero qué trágica! que eternidad de brutalidades, si ya las palabras no sirven y la vida es tarde. Y tus caminos, ya no más a mi sombra, que alegría por ti. Y mis caminos, ya no más... que hastío. A la puta madre tu recuerdo, prefiero tus dedos ágiles entre mis piernas de virgen eléctrica, dios cuánta felicidad. Tu espalda abrumadora sobre mi fragilidad obscena. Te escribiré ¿sabes? no, mejor no, mejor tomo mi copa y bebo vino, el vino de la conformidad. ¿Qué harías de mí ahora? ¿Acaso una dulce mujer?
3 comments:
este lo odié. Y sí, hablo sola y qué.
GUAUU!!!
(¡me adhiero a tu causa!, aunque claramente no existe tal...)
JAJAJ HABLA NOMAS SOLA
EEEEE!!! COM OQ SE ARREGLO ESTA COSAAA !!, OYE HAY ESCRITO CALETA
SI , HABLA HABLA HABLA HABLA SOLA NOMAS
JAJA CHAU!
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